El estadounidense Rolando Romero no se tomó bien la derrota frente a Teófimo López al considerar que le robaron el combate disputado en el T-Mobile Arena de Las Vegas.
El excampeón no estuvo de acuerdo con las puntuaciones de los jueces y consideró que había hecho méritos suficientes para conservar el cinturón. Su enfado fue tal que, nada más terminar la pelea, rechazó ser entrevistado sobre el ring y abandonó el recinto sin hacer declaraciones ante las cámaras.
Posteriormente, Romero dejó clara su opinión sobre lo ocurrido y cuestionó abiertamente la decisión:
“En toda la pelea solo me dieron dos puñetazos que apenas me rozaron. Nunca estuve en apuros. Cuando oí el marcador de 114-114 supe que era un robo”.
Sus palabras reflejan que no solo considera que ganó el combate, sino que vio incomprensible incluso la tarjeta que dio empate. Desde su punto de vista, López no conectó golpes suficientemente claros como para arrebatarle el campeonato.
Pese al malestar de Romero para la gran mayoría Téofimo López ganó ajustadamente al tirar más golpes y al estar más activo durante el combate. Además, las estadísticas favorecen a López: Compubox: López conectó 124 golpes por 73 de Romero,
Romero debería analizar por qué tuvo tan poca actividad durante algunos asaltos, esto le hizo perder varios asaltos decisivos.



