La Organización Mundial de Boxeo (OMB) ordenó que su actual campeón supermedio el británico Hamzah Sheeraz exponga su título frente al kazajo Janibek Alimkhanuly.
Se da la paradojaque Sheeraz y Janibek ya estuvieron cerca de enfrentarse hace dos años, pero entonces con los papeles invertidos, ya que el campeón era el kazajo, pero finalmente el británico tomó otros caminos y la pelea no se llevó a cabo pese a ir a subasta.
La decisión de la OMB ha generado bastante controversia. Janibek fue campeón unificado OMB/FIB del peso medio, pero todavía no ha disputado un combate en el supermedio y sería su primera pelea en su nuevo peso. A pesar de ello, la OMB lo colocó recientemente como número 2 de su clasificación y ahora lo ha declarado retador obligatorio pese a venir de otra categoría unido a que viene de ser sancionado por dar positivo en un control andidoping en su pelea con Erislandy Lara.

Sobre el papel, estaríamos ante la pelea más complicada de la carrera de Sheeraz en lo que sería una de las peleas más atractivas de la actualidad. El británico atraviesa un gran momento y se ha consolidado en el peso supermedio, pero enfrente tendría a un boxeador de enorme calidad técnica, zurdo, con experiencia mundialista y con una considerable pegada.
La gran incógnita estará en comprobar cómo responde Janibek al salto del peso medio al supermedio. El kazajo todavía no ha peleado profesionalmente en las 168 libras y tendrá que demostrar que mantiene su velocidad, potencia y efectividad frente a rivales físicamente más grandes. Precisamente esa diferencia física podría ser una de las grandes bazas de Sheeraz en una pelea en donde no habrá un favorito claro.

