Muchas gente tiene tendencia a decir que tiempos pasados siempre fueron mejores, en el caso del boxeo mexicano es una evidencia, los boxeadores mexicanos, denominados «Guerreros mexicano» siempre se han caracterizado por su valentía y coraje, peleaban donde sea y con quien sea, pero es evidente que las nuevas generaciones ya no tienen ese signo de identidad tan evidente en el mexicano.
En los últimos tiempos, precisamente dos boxeadores mexicanos como Leo Santa Cruz y «Canelo» han dado muestras de lo que no caracteriza a un guerrero azteca, manchando la imagen de valentía que caracteriza a los aztecas y sonrojando a más de un fanático mexicano al no entender como uno de sus famosos boxeadores aceptan las peleas delante de un micrófono y acaban corriendo en los despachos.

Leo Santa Cruz en su día fue la diana de los fanáticos y de los críticos boxísticos por evitar un combate con el cubano Guillermo Rigondeaux, era el combate más deseado por los aficionados, el mexicano pese a aceptar continuamente los retos del cubano y según sus declaraciones desear el enfrentamiento frente al «Chacal», cuando el combate estaba a punto de firmarse el mexicano dio la espantada, dejó plantado a Óscar De la Hoya para firmar con Al Haymon y así evitar el combate que estaba prácticamente cerrado. (Recuerda lo sucedido).
Incluso a Santa Cruz le sacaron cantares:
Lo que mas encendió al fanático es que Santa Cruz evitó no solo esquivó a Rigondeaux, también lo hizo con el resto de campeones y boxeadores peligrosos de las 122 libras, acabando peleando con los ya famosos «Suavecitos» a los que se enfrentaba, se caracterizaban por ser boxeadores que ni siquiera estaban rankeados en el organismo que representaba, el CMB, con el apoyo del propio organismo.

Con Saúl «Canelo» Álvarez, se repitió la historia, otro boxeador mexicano evitó el combate más esperado por los aficionados y al igual que ocurrió con Santa Cruz, el caso de «Canelo» al evitar al retador obligatorio el Gennady Golovkin es incluso más indignante, después de ver como hace unos días delante de un micrófono se llenaba de gloria y de valentía, con sus ya famosas fantasmadas o «caneladas» conocidas y reproducidas por todos, para días después ante sonrojo de los mexicanos y burla mundial entregar el cinturón a Golovkin sin tener el valor de defenderlo con el honor de un mexicano sobre el cuadrilátero.

Lo sucedido con «Canelo» ha indignado a muchos mexicanos, es inusual dejar un título para evitar a un rival, incluso varios boxeadores mexicanos han mostrado su bochorno por lo sucedido, consideran que su aptitud ha manchado la fama que tantos boxeadores mexicanos han labrado durante años.
Por suerte todavía quedan guerreros mexicanos y a la cabeza de estos, gane o pierda esta Orlando “Siri” Salido un verdadero “Guerrero” mexicano.
Después de estos dos casos tan conocidos, uno se pregunta si los famosos guerreros mexicanos están en extinción, o ambos son víctimas del actual boxeo en donde el negocio está por delante del deporte, si fuese este último caso, Santa Cruz y Canelo deberían aprender que «En boca cerrada no entran moscas», más vale callar y no envalentonarse ante un micrófono, que acabar tragándose sus palabras y quedando como auténticos cobardes de cara a la afición.



