¿Timothy Bradley es peleador mediocre?

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Por Damian Ferrer

bradleyCuando uno escucha y lee comentario como esté, rápido me doy cuenta que estas personas no son seguidores “hard-core” si no, solo seguidores de “estrellitas” de televisoras. Y es notable que solo lo conocen por su polémica victoria sobre el filipino Manny Pacquiao.

Timothy Bradley debuta un 20 de agosto de 2004, sin hacer mucho ruido, apuntandose un triunfo vía TKO en dos asaltos sobre el también debutante Francisco Martínez. Como a todo peleador del que se espera mucho, se le llevo de la mano en sus primeros combates, pero en cada pelea que pasaba, le aumentaban la calidad del rival.

Su primera prueba de fuego la tuvo en su pelea 21. En está enfrentó al estilista mexicano Miguel “Títere” Vázquez por el titulo juvenil del CMB. El norteamericano se apuntó una cómoda victoria por decisión unánime en 10 asaltos. El la actualidad Vázquez es el campeón FIB de las 135 libras y ha defendido su titulo en cinco ocasiones. Con la salida de Adrien Broner de dicho peso, el mexicano es considerado para la mayoría de los expertos el mejor 135 libras del mundo.

Con la victoria sobre “Títere” Bradley se ganó el derecho de retar al titulo al campeón de las 140 libras CMB, el británico Junior Witter. Este hacía su tercera defensa, todas en Gran Bretaña, incluyendo la de Bradley. Witter era un querendón de su país, así como lo es hoy en día Ricky Burns, pero no en balde de lo difícil que es ganarse a un británico en su tierra, Bradley logró apuntarse un triunfo por decisión dividida y con ello proclamarse campeón mundial del CMB en las 140 libras.

Luego de una defensa, decide unificar su titulo con el campeón de la OMB, Kendall Holt, quien también hacia su segunda defensa del titulo que le arrebató a Ricardo Torres con un controversial KO (producto de un cabezazo) en el primer asalto. Bradley se apoderó del campeonato del OMB de Holt, sin antes pasar un buen susto al ser feamente derribado, al ganarle vía decisión unánime y lo sumó al suyo del CMB

Ya Bradley empezaba a sonar en el ámbito de boxeo mundial, y defendió su titulo frente a Lamont Peterson quien andaba invicto en 27 combates. Bradley lo venció por decisión unánime, luego Peterson se hizo campeón del FIB cuando derrotó en una guerra al hasta entonces muy bien cotizado Amir Khan. Bradley después de dicha pelea decide hacer una pelea opcional y sube a las 147 libras para enfrentar al fuerte pegador argentino Carlos “El Potro” Abregú quien marchaba invicto en 28 combates. Bradley ganó por decisión unánime. Abregú fue el responsable de noquear y quitarle el invicto un par de peleas después al prospecto boricua Thomas Dulorme.

En su próxima pelea consigue pelear con Devon Alexander, pelea que siempre busco. Devon era el campeón FIB de las 140 libras en esos momentos, lo cual lo convertía en una especie de unificación pero sin dicho titulo ya que la FIB es muy estricta con su reglamentos y si no haces la mandatoria a tiempo no te dan la “opcional” ni aun siendo una unificación. Esta organización básicamente no reconoce las peleas de unificación de títulos. En una pelea que dio más sueño que emoción Bradley de anotó un triunfo por decisión técnica en 10 asaltos, gracias a un corte que tuvo Alexander en sus cejas. Ya para ese entonces Bradley estaba posicionado numero nueve en los mejores “libra por libra” según The Ring.

Entonces fue que le llego su gran reto, su oportunidad de oro. Bradley es el nuevo retador del fenómeno filipino Manny Pacquiao quien venia de un deslucido triunfo en la tercera pelea frente a su némesis Juan Manuel Márquez. Esta pelea de Bradley vs. Pacquiao es de la única que la mayoría de los fans hablan y se acuerdan, al parecer es la única que vieron de Bradley. Yo como la mayoría, vi ganar ajustadamente a Pacquiao, pero eso no es culpa de Bradley ni de nadie eso es “apreciación” de jueces entre ellos estaba la “gran” CJ Ross. Luego su primera defensa fue frente al ruso Ruslan Provodnikov, la cual fue una batalla épica donde Provodnikov dio a conocer al mundo su fortaleza y Bradley demostró tener un corazón de guerrero a otro nivel, en la cual el norteamericano salió por la puerta ancha vía decisión unánime.

Como ven, Timothy Bradley se ha ganado con sudor y esfuerzo su posición actual en el boxeo mundial. Pero tal vez por no ser boricua, mexicano, argentino etcétera, no le damos los méritos que merece. Cierto es que suele ser un peleador aburrido, algo que dejo atrás en su ultima pelea cuando enfrentó a Ruslan Provodnikov. Pero, ¿Ser aburrido te impedirá ser el mejor? Al parecer eso no se lo han dicho a Bernard Hopkins que está entre los mejores tres 160 libras en la historia del boxeo y todavía a sus 48 años sigue dando candela, aun siendo más aburrido que un discurso político. Si después de tener una carrera exitosa le vamos a quitar el crédito a Bradley, por ser favorecido en una decisión que para la mayoría fue injusta y debió perder frente a Pacquiao, pues debemos hacer lo mismo con Manny Pacquiao frente a Juan Manuel Márquez en su tercera pelea, con Tito Trinidad frente a De La Hoya, con el propio De La Hoya frente a Felix Sturm, con Floyd Mayweather en su primera pelea frente a José Luis Castillo, con Julio César Chávez frente a Pernell Whitaker con Wilfredo Gómez frente a Rocky Lockridge y con Sugar Ray Leonard frente a Marvin Hagler, ya que a todos estos le lego su “regalo de navidad” en dichas peleas, las cuales para muchos fueron derrotas pero la “apreciación” de los jueces fue otra. Como podemos notar, todo boxeador tiene su “regalito” en algún momento en su carrera y no por eso estas fueron denigradas como hacen con la de Bradley. Nadie está exento, cada cual tiene su “tierrita” escondida bajo la alfombra, por eso hay que medir a Bradley con la misma vara, el muchacho no será el prototipo de boxeador que tal vez nos fascina ver, pero es bueno y lo que ha logrado se lo ha ganado y bien merecido, al César lo del César.

(Por Damián Ferrer de https://www.facebook.com/LaEsquinaNeutral)

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