Para Arum, el negocio no es la pelea de invictos

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Por Andrés Pascual

       Resulta que, a Bob Arum, por ciertas declaraciones, casi lo quieren achicharrar en la hoguera de la Inquisición que se ocupa de mantener, resguardado de la blasfemia, el nombre del boxeo y del público cubano en Miami. Fueron reflexiones evasivas de la verdad sobre el asunto y controversiales, por el pobre sentido político que reflejan, las que hiciera con respecto a la imposibilidad de que se efectúe, en el Sur de la Florida, una pelea entre el boricua Juanma López y el cubano Yuriorkis Gamboa.

       Los atletas cubanos en activo, de cualquier disciplina deportiva profesional, que se fugan de la Isla para poner a su propio servicio sus condiciones, por lo tanto, para decidir a su favor la calidad de vida que desean y pueden alcanzar, confrontan dos problemas que no tiene ningún otro país: no cuentan con el público natural que los apoye ni con la institución nacional que los ampare (país) como plaza indiscutible en la exigencia y la preparación de un gran evento (caso del boxeo).

       Para el atleta cubano que se decidió por la libertad y la soberanía personal, desde que Luis Manuel Rodríguez lo hiciera para el boxeo en el lejano 1960 y Napoleón Reyes para el beisbol, también ese año, competir como exiliado ha sido la vía para mantener visible la presencia cubana, histórica, tradicional y legendaria en estos deportes; sin embargo, no es menos cierto que, los de cualquier etapa desde hace 50 años, hubieran sido mejores compitiendo de la forma natural como lo garantiza la democracia. Competir en las condiciones en que lo hace uno de estos cubanos hoy, como lo hicieron otros ayer, en medio de la mayor incertidumbre por su familia, alejado del saludo del amigo de la infancia y del recibimiento caluroso del barrio que le vio nacer y crecer, es otro contrario que, a la hora “de los mameyes”, pocos se acuerdan que está ahí, latente. Sencillamente, es duro, torturante y experimentado solo por los cubanos.

       Bob Arum, “el Padrecito” de Top Rank, artífice y brujo de la leyenda del binomio Roach-Pacquiao, tal vez influido por algunas de las cosas que le dicen en sus viajes a Cuba (el último creo que en diciembre pasado), camuflados bajo la justificación de “ayuda a la comunidad judía” (él lo es), ha puesto su granito de arena como contribución a la política divisionista entre los cubanos de las dos orillas, al hacer referencia a que “una pelea entre Gamboa y Juanma López  no pudiera ser posible en Miami, porque sería un fracaso económico por la baja asistencia”.

        Primero que todo, Arum es uno de los grandes manipuladores del PPV, sabe bien que la fuente de ganancias del boxeo en peleas estelares está en la televisión de pago exclusivo, a la que llevan peleas que ni valen la pena ni lo merecen. Entonces, ¿Cómo es posible que ajuste, solo a esta ciudad, la perspectiva del éxito o del fracaso financiero de una pleito natural de amplia demanda?

        Yuriorkis Gamboa es lo mejor del boxeo cubano actual y tendría en Miami, pese a no poder contar con 12 millones de seguidores que quedan en Cuba, el público suficiente como repletar la American Airlines Arena, incluso el Sun Light Stadium si la pusieran allí.

         El asiduo al boxeo no es de “clases sociales”, es de fanatismo popular y, la mayoría que sigue a sus ídolos, no son precisamente de clase alta ni mucho menos. Hasta hoy, ningún boxeador profesional procede ni de Harvard ni de Bel Air.

         Lo que tiene que decir este señor es que, como buen negociante, como traficante de las oportunidades económicas siempre a su favor, no prepara la pelea entre Juanma López y Gamboa para alimentar la expectativa en niveles de frenesí; porque, cada uno por su lado, con el rótulo de invicto, le producen la cantidad de dinero que perdería cuando, en un enfrentamiento entre ambos, se le caiga a uno de ellos.

         Mientras más dilate el momento, más dinero para sus arcas; ahora, si alguno de estos dos peleadores pierde contra cualquier rival, Arum está tan consciente del éxito de la cartelera cubano-boricua en Miami que, a los dos o tres meses, los estaría presentando en cualquier lugar de la Ciudad del Sol, contradiciendo lo que acaba de decir.

         A fin de cuentas, por hablar, Arum lo mismo “dice una cosa que dice la otra”, al estilo Chimoltrufia, ¿Acaso hay quien no sepa que, hace un par de semanas, le dijo a la prensa que Pacquiao entrenaba tres veces al día y subía una montaña incluso? y ¿Qué pasó con el público del filipino?, Nada, ahí está, esperando…

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9 comentarios

  1. arum es un ogt mira que decir que marquez paquiao no tenia potencia; economico no cabe duda que tiene la lengua conecteda con bueno mira que decir que ala gente no le interesaba ver esta pelea.

  2. Exactamente Pavel a el solo le interesa el dinero y no las buenas peleas, como dice Pascual, a el no le conviene esa pelea pk uno de los dos se iria pabajo asi k a esperar esa buena pelea o esperemos haber cuando pierde alguno d los dos, saludos ARRIBA SONORA MEXICO Y JMM IJOSDESUU|

  3. bueno el hombre es un master en el mundo de los bisnes, en fin judio y siempre va a buscar la mejor oportunidad de ganar dinero sin importarle en lo mas minimo la opinion de los demas, creo que ni de su propia madre, asi es esa gente, no por nada son los grandes de la economia.

  4. Que venga aqui a españa a pelear que hay muchos cubanos que lo apoyan y tambien españoles que lo acogeremos como si fuera uno de los nuestros , como buenos hermanos.

  5. La pelea de Juanma y Gamboa ya se le hecho a perder Bob Arum. Lastima y disculpennos porque fue un mexicano el que llego a tumbar a Juanma y en su propia casa. Hay sera para otra ocasion que tenga otro invicto.
    Felicidades Orlando “Siri” Salido, nuevo Campeo Pluma.
    Viva Mexico Cabrones.

  6. jajaja Salido ya se le interpuso en los planes de la pelea juanma-gamboa, buena sorpresita para la cucaracha de arum.

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