Después de años de negociaciones, rumores y varios intentos fallidos, Tyson Fury y Anthony Joshua finalmente compartieron escenario como rivales. Los dos pesos pesados británicos protagonizaron este miércoles la conferencia de prensa de presentación de su esperado enfrentamiento, que tendrá lugar el 11 de diciembre en el Principality Stadium de Cardiff y será retransmitido por Netflix.
El enfrentamiento entre Fury y Joshua, después de años de espera, ha despertado un enorme interés en Gran Bretaña y también entre las casas de apuestas, como par.1xbet.com/es, donde ya están disponibles las cuotas del esperado combate.
La primera toma de contacto entre ambos estuvo muy lejos de convertirse en una guerra verbal. Hubo bromas, recuerdos del pasado y algunos dardos, pero también un reconocimiento mutuo entre dos boxeadores que llevan más de una década siendo protagonistas del peso pesado británico.
Fury: «Voy a salir a acabar con él»
Como era de esperar, Tyson Fury fue uno de los grandes protagonistas de la conferencia. El excampeón mundial dejó claro que no tiene intención de plantear una pelea excesivamente táctica y aseguró que buscará el nocaut desde el comienzo.
Fury explicó que pretende convertir el combate en un intercambio de golpes y afirmó que, cuando consiga conectar con Joshua, espera terminar la pelea.

El británico también quiso poner en perspectiva la carrera de su rival. Más allá de las habituales provocaciones, reconoció los logros de Joshua, destacando su condición de campeón mundial en dos ocasiones y campeón olímpico, además de su importancia para el boxeo británico.
Fury considera que ambos llegan a esta pelea después de haber atravesado diferentes etapas a lo largo de sus carreras y entiende que el enfrentamiento representa el capítulo que faltaba en la rivalidad entre los dos grandes pesos pesados británicos.
Joshua responde: «El mejor hombre ganará»
Anthony Joshua afrontó la conferencia desde una perspectiva diferente. El excampeón mundial se mostró tranquilo y aseguró estar disfrutando de la oportunidad de disputar finalmente este combate.
Para Joshua, el planteamiento es sencillo: prepararse al máximo, mantenerse en las mejores condiciones posibles y hacer su trabajo durante los asaltos.
El británico también rechazó la idea de basar la pelea en comparaciones con los rivales anteriores de ambos. Según explicó, Fury y él todavía no se han enfrentado, por lo que considera complicado extraer conclusiones de lo ocurrido en otros combates.
Joshua sí dejó claro que está dispuesto a soportar el castigo necesario para conseguir la victoria y aseguró que seguirá avanzando mientras tenga opciones de levantar la mano al final del combate.
Un viejo recuerdo volvió a aparecer
Uno de los momentos más curiosos de la conferencia llegó cuando ambos recordaron un antiguo entrenamiento de sparring.
Fury aseguró que, después de aquella sesión, abandonó el gimnasio con un Rolex que supuestamente estaba en juego para quien consiguiera derribar a Joshua. El púgil de Manchester también recordó haber golpeado al londinense durante aquel entrenamiento.
Joshua, por su parte, ofreció una versión diferente y aseguró que Fury se llevó el reloj, pero también un ojo morado. El excampeón olímpico restó importancia a aquel episodio y señaló que ocurrió muchos años atrás y que, para él, simplemente fue una sesión más de gimnasio.
Ambos terminaron coincidiendo en que lo verdaderamente importante será lo que suceda el 11 de diciembre, cuando ya no haya recuerdos del pasado ni historias de gimnasio que discutir.
Respeto entre dos grandes rivales

A pesar de los habituales intercambios de palabras, la presentación estuvo marcada por un tono bastante cordial. Incluso Fury propuso a Joshua compartir una cerveza Guinness después del combate, a lo que Joshua respondió entre risas que no sabía si podía confiar en él.
También hubo un momento especialmente emotivo cuando Joshua pidió un minuto de silencio en memoria de personas cercanas que ha perdido durante los últimos meses.
El tradicional cara a cara tampoco terminó en polémica. Los dos permanecieron frente a frente con tranquilidad antes de separarse.
La espera llega a su punto definitivo
La conferencia de prensa sirvió, sobre todo, para confirmar que aquella pelea que durante años parecía destinada a quedarse en el terreno de los grandes combates que nunca llegaron a celebrarse finalmente tiene fecha, escenario y protagonistas.
Fury y Joshua se enfrentarán el 11 de diciembre en Cardiff, en un combate que pondrá frente a frente a dos de las figuras más importantes del boxeo británico de las últimas décadas.
Ahora ya no quedan negociaciones ni rumores que discutir. Después de tantos años esperando este momento, solo falta que llegue la noche del combate y que ambos respondan dentro del ring.



