El estadounidense Errol Spence Jr. regresó al boxeo tras tres años de inactividad y, después de caer ante Tim Tszyu en su combate de regreso, prácticamente confirmó su retirada definitiva del boxeo.
“He resuelto muchas dudas y ahora es momento de volver a casa con mi familia y empezar una nueva vida. Tengo todas mis facultades intactas y mi dinero está dando sus frutos. Me siento agradecido de poder dejar este deporte con mi familia a mi lado.”
Spence Jr. pareció poner punto final a una carrera brillante en el boxeo profesional, siendo considerado en su momento uno de los mejores boxeadores libra x libra. Dejó el boxeo tras perder en 2023 frente a Terence Crawford en una de las peleas más esperadas del peso welter de las últimas décadas, pero Spence sucumbió ante Crawford con rotundidad y marcó su destino en el boxeo.

Lo que se planteó como un regreso triunfal buscando una victoria en Australia frente al ídolo local terminó pareciendo una apuesta precipitada: una última gran bolsa económica aceptada a tumba abierta, sin una pelea de rodaje previa que le permitiese recuperar sensaciones tras un parón tan prolongado.
Lo más lógico es que Spence se hubiese quitado el óxido frente a un rival preparatorio y luego fuese a por el australiano. Tomar el riesgo de ir directo contra un boxeador de élite, activo y agresivo como Tszyu acabó pasando una factura.
La inactividad fue evidente desde el primer asalto. A Spence se le vio falto de ritmo, lento en los desplazamientos y previsible en sus combinaciones. Además, Tszyu no dio tregua, imponiendo su contundencia y apretando el acelerador con un castigo constante abajo y arriba que neutralizó cualquier atisbo de respuesta del texano.

La valentía de Spence le sirvió para aguantar los 12 asaltos de pie y tener breves chispazos de pundonor en la mitad de la pelea, pero no fue suficiente.
Spence se despide del cuadrilátero habiendo sido uno de los grandes dominadores del peso wélter de los últimos años; acaba con un récord de 28-2 con 22 nocauts.



