En el combate semiestelar de la velada Navarrete vs. Nuñez, el mexicano Emiliano Fernando Vargas se impuso por nocaut técnico en el noveno asalto al argentino Agustín Quinta, en la Desert Diamond Arena de Glendale, Arizona.
Vargas hijo del afamado Fernando «Feroz» Vargas superó la prueba más complicada de su carrera.
La pelea fue competitiva; sin embargo, Vargas se puso por delante en las puntuaciones al conectar los golpes más claros y efectivos, además de lograr dañar y provocar un corte en el rostro de su rival, lo que evidenciaba su superioridad en los asaltos disputados hasta ese momento.
El combate se detuvo de manera inesperada cuando Quintana estaba siendo atendido en su esquina por un corte en el ojo izquierdo. El árbitro decidió parar la pelea en ese instante, lo que generó un profundo malestar en el boxeador argentino, quien consideraba que todavía estaba en condiciones de continuar.
Con esta victoria, Vargas aumentó a 17-0 con 13 nocauts, mientras Quintana pasó a 22-3-1 con 13 nocauts.



