El campeón semipesado de la AMB, FIB y OMB, Dmitry Bivol, volverá este sábado 30 de mayo frente al alemán Michael Eifert, retador oficial de la FIB, después de más de quince meses de inactividad.
El ruso no pelea desde febrero de 2025, cuando derrotó a Artur Beterbiev en una histórica revancha para convertirse en campeón indiscutido del peso semipesado. Aquella actuación confirmó a Bivol como uno de los mejores boxeadores del mundo, pero desde entonces desapareció de la escena debido a problemas físicos y una operación de espalda.
Precisamente ahí aparece la gran incógnita de su regreso. El estilo de Bivol depende mucho de la movilidad, la velocidad de piernas y la precisión técnica, cualidades que podrían verse afectadas tras una lesión tan delicada y tanto tiempo alejado del ring.

A sus 35 años, el combate ante Eifert servirá para comprobar si sigue siendo el mismo boxeador dominante que venció a Canelo Álvarez y Beterbiev o si la inactividad ha terminado pasándole factura.
Habrá que observar si mantiene la rapidez de piernas, la precisión del jab y la capacidad de dominar el ritmo de los asaltos como hizo en sus mejores noches. Porque si aparece una versión menos móvil o más conservadora, inevitablemente comenzarán las dudas sobre cuánto le ha afectado físicamente este largo parón y su operación.
Sobre el papel, Bivol parte como claro favorito, pero el verdadero interés de la pelea estará en cómo luce físicamente el campeón ruso después de uno de los periodos más complicados de su carrera.



