Bienvenidos a la primera mirada al fiasco completo de Egipto, ganaron los que debían ganar unos por destrucción, otro por necesidad del negocio y otro, Usyk, una tomadura de pelo. Los vencedores, Sánchez, Sheeraz, Catterall y Usyk. Más desastre del esperado. Peleas desiguales, un campeón inventado y una estelar con un resultado para le risa. Un evento «incomentable», pero, que debemos comentar.
NOTA: Para quien no lo recuerde, AMB, CMB Y FIB sancionaron la pelea bajo la condición de que, si USYK perdía, los títulos quedaban vacantes. Hay quien escribió lo contrario y es necesario aclararlo.



