Keyshawn Davis se impuso por nocaut en el undécimo asalto a Jamaine Ortiz en el Madison Square Garden de Nueva York.
Keyshawn Davis marcó el ritmo desde el inicio, lastimando a Jamaine Ortiz con un derechazo en el primer asalto y ampliando su ventaja en el segundo gracias a su precisión y trabajo al cuerpo. Ortiz intentó ajustarse con mayor movilidad, pero Davis siguió encontrándolo con golpes limpios, aunque Ortiz tuvo algunos momentos positivos entre el tercer y cuarto asalto.
Con el paso de los rounds, la presión y el castigo de Davis fueron minando a Ortiz. A partir del séptimo asalto, Davis aumentó la intensidad, conectando golpes al cuerpo y derechas que comenzaron a causar daño visible, incluido un severo ratón en el ojo izquierdo de Ortiz. En el décimo asalto, Davis conectó los golpes más contundentes de la pelea y dejó a Ortiz en claras dificultades.
Davis derribó a Ortiz con un gancho de izquierda al cuerpo en el undécimo asalto, pero logró aguantar. Parecía que el combate llegaría la final, pero Davis derribó a Ortiz con un gancho al cuerpo y continuó el castigo hasta que, en los últimos segundos del combate, una combinación culminada con un golpe al cuerpo provocó una nueva caída y la detención definitiva, sellando el nocaut en el duodécimo asalto.
Con esta victoria Davis en su salto de categoría aumentó a (14-0 con 10 nocauts), mientras Ortiz pasó a (20-1-1 con 10 nocauts).



