Teófimo López afrontará ante Rolly Romero una de las peleas más importantes de los últimos años de su carrera. El excampeón mundial tiene ante sí la oportunidad de dejar atrás su última derrota y proclamarse campeón mundial en una tercera categoría, por lo que no puede permitirse desaprovechar una ocasión de estas características.
López llega a este combate después de perder frente a Shakur Stevenson en su defensa del título superligero de la OMB. Teófimo fue superado con claridad y dejó una imagen muy alejada de la que había mostrado en algunas de las grandes noches de su carrera.

Sin embargo, su derrota no ha impedido que vuelva a recibir inmediatamente una oportunidad mundialista. Su popularidad, su nombre y el peso que todavía tiene dentro del boxeo le han permitido disputar un nuevo campeonato, esta vez en una categoría superior.
Teófimo decidió aceptar el desafío y subir al peso wélter para enfrentarse a Rolly Romero, con el objetivo de convertirse en campeón mundial en tres divisiones diferentes después de haber conquistado títulos en el peso ligero y superligero.
Una oportunidad que Teófimo debe aprovechar
Precisamente por las circunstancias en las que llega, la presión estará del lado de López. Después de una derrota tan clara ante Stevenson, encadenar un nuevo tropiezo podría dejar muy tocada su posición entre la élite en lo que seria su tercera derrota como profesional 22-2 con 13 nocauts.
Por el contrario, una victoria supondría un golpe de efecto. Le permitiría proclamarse campeón en una tercera división y demostrar que todavía tiene capacidad para reinventarse después de una derrota importante.

Sobre el papel, Rolly Romero parece un rival más favorable para las características de Teófimo que Shakur Stevenson. Romero es un boxeador peligroso y capaz de complicar a cualquiera con su boxeo, pero no cuenta con la movilidad, la precisión y la extraordinaria capacidad defensiva de Stevenson.
Eso no significa que Teófimo pueda confiarse. El salto al peso wélter supone enfrentarse a rivales físicamente más grandes y Romero posee pegada suficiente para castigar cualquier error. Romero también salía de víctima ante el mediático Ryan García y acabó derrotándolo por decisión unánime.

Por eso, aunque Teófimo pueda partir como favorito, Romero tiene mucho que ganar. Hay además un ingrediente de que ambos se conocen perfectamente. López y Romero realizaron sesiones de sparring juntos en el pasado y conocen las virtudes y defectos del otro.
Vencer a Rolly Romero no solamente significaría volver a ser campeón mundial. También permitiría a Teófimo abrir una nueva etapa en el peso wélter y recuperar parte del prestigio perdido en su última actuación. Una derrota, en cambio, plantearía muchas más dudas sobre cuál puede ser su lugar en la élite del boxeo.


