Las victorias de Tyson Fury sobre Mariusz Wach y Anthony Joshua ante Kristian Prenga dejan, por un lado, la sensación de un espejismo: dos boxeadores que noquean a sus respectivos rivales desfavorecidos por edad y trayectoria; y, por el otro, el camino abierto para que se lleve a cabo esa pelea entre dos de los pesos pesados británicos más sobresalientes de los últimos tiempos.
La publicidad de esa pelea ha comenzado a correr, incluso antes de que se llevarán a cabo los compromisos de preparación que tenían AJ y el “Gipsy king”, para lo que será, lejos de afirmar si se desarrollara como un buen combate debido a los signos de la edad y las batallas que han tenido ambos peleadores, un negocio lucrativo para los involucrados.
No sabemos si Tyson Fury de ganarle a Antony Joshua en la tan publicitada pelea entre británicos
prolongue su permanencia en el boxeo. Aunque se necesita de ciertas condiciones físicas y motivación extra para pelear contra tan evidentes amenazas como, por ejemplo, Moisés Itauma, Agit Kabayel o Daniel Dubois para seguir vigente en el boxeo. De perder, Tyson Fury, contra su compatriota, ¿llegaría ese retiro definitivo? Su contraparte, Anthony Joshua, ¿consideraría, la edad lo exige, un retiro honorable vencer a Fury? ¿O buscaría, así como solo Mohamed Ali o su compatriota Lennox Lewis, coronarse una tercera ocasión?

¿Quién manda en el boxeo?
¿Las declaraciones de Turki Alalshikh sobre el sentimiento que ha tenido acerca de la posibilidad de un regreso de Terence Crawford estará sustentado en una descomunal cifra que haga levantar más de una ceja, en esta ocasión, al peleador de Nebraska, campeón en cinco divisiones?
¿La declaración del jeque árabe irá en consonancia con el regreso al entrenamiento del que venció en su última pelea a Saúl “Canelo” Álvarez para arrebatarle todos los títulos de los supermedianos, y sus declaraciones: “Tengo que regresar al Gym y ponerme en forma si quiero volver a entrar ahí contigo, hermano”, dirigidas a Lester Martinez?


