La Asociación Mundial de Boxeo (AMB) decidió intervenir finalmente en la situación del campeón ligero Gervonta Davis y ordenó su defensa obligatoria frente al invicto Floyd Schofield, actual número uno del ranking del organismo.
La decisión llega después de varios meses de incertidumbre alrededor del futuro de Davis tras su polémico empate ante Lamont Roach Jr. el pasado 1 de marzo de 2025. Desde entonces, la defensa mandatoria había quedado paralizada pese a que el reglamento de la WBA establece que los campeones, salvo en peso pesado, deben exponer el cinturón al menos cada nueve meses.
Con esta orden oficial, la AMB intenta recuperar el control de una división que llevaba demasiado tiempo bloqueada por negociaciones y posibles peleas alternativas. Además, el organismo recordó que, una vez vencido el plazo obligatorio, el campeón no puede disputar otro combate fuera del retador oficial durante los siguientes 60 días, lo que limita considerablemente las opciones de Davis.
Ambos equipos tendrán ahora 30 días para alcanzar un acuerdo económico y contractual. Si las conversaciones fracasan, la pelea podría ir a subasta, donde diferentes promotoras presentarían ofertas para quedarse con los derechos del combate.

Para Schofield, esta es la gran oportunidad de su carrera y también una ocasión para demostrar si realmente pertenece a la élite del peso ligero. Para Davis, en cambio, el combate supone una defensa incómoda ante un rival joven, hambriento y sin demasiada presión que podría complicarle más de lo esperado.




1 comentario
parece que no hubo quorum y no se vendió cruz haciendo valer su lado a en el boxeo profesional
asi que, vaya para atras donde termina la fila gervonta