Excéntricos poderosos
Gesticulando ante la cámara
Rock n’ roll artificial, oh
Héroes pidiendo
Limosna
Pidiendo limosna
Por Luca Palmas
En su trágica caída en Arabia Saudita, al último argentino campeón mundial regular, Fernando Martínez, se lo notó con la mirada perdida, como si hubiera reconocido a sus imprevistos oponentes. La precisión de uno de los mejores boxeadores del mundo, Jesse Rodríguez, era razonable. No así las provocaciones de los promotores, los mexicanos y los jeques; ni la invocación del fantasma de un amigo suicida por parte del entrenador rival; ni el abandono de los grandes multimedios del país y el inexplicable infantilismo patriótico de su propia esquina.

La esposa, que transmitió en vivo de manera oculta desde Buenos Aires el suplicio del Puma, y los fanáticos, fueron los únicos que le tiraron unos simbólicos pañuelitos Elite para que se soplara la nariz tapada. Los que más sufren son los nostálgicos de una disciplina nacional en decadencia, que pagaron fortunas por una cartelera exclusiva para suscriptores o deambularon por las cloacas de la web en busca de una página pirata que les mostrara con cinco cámaras distintas la caída del héroe que pedía limosna ante excéntricos poderosos.
Si la unificación de Martínez ante Rodríguez, que enfrentaba al segundo de los supermoscas contra uno de los más destacados libra por libra, casi no tuvo cobertura en Argentina, ¿qué le quedará a Junior Zárate mañana en su impensado MDQ por Tailandia?
Mientras los directivos revolvían el Campari en la 63. ª Convención Anual del Consejo Mundial de Boxeo, llevada a cabo durante la semana en la capital tailandesa Bangkok, les llegaron noticias de Venezuela. Carlos Cañizales, el defensor de la corona minimosca -que la pondría en juego de visitante ante el histórico Thammanoon Niyomtrong, en lo que parecía la mesa dulce-, tenía imposibilitado viajar por restricciones aéreas del gobierno de Nicolás Maduro. Los elegantes entrajados, perfumados y enrolexados del CMB resolvieron de manera sencilla: “Nombramos Campeón en Receso al venezolano y convocamos al número #4 de nuestro ranking, que justo es un argentino. Esos son bravos, quizás nos arruine la fiesta, pero por ahora siga el baile, siga el baile. Saluden al reciente consagrado Devin Haney que vino a festejar con nosotros”.
Junior Zárate, un formoseño de 36 años radicado en Florencio Varela, tiene mucho por ganar y nada por perder. Todo indica que entrenaba en el Varela Boxing Club, donde también brinda clases, como cualquier otro día, hasta que recibió la invitación. La meta principal de la carrera, una década después de su paso por el seleccionado amateur, se cumplía: un venezolano que había logrado el título mundial en el patio de la casa hace cuatro meses se bajaba de la defensa, y lo reemplazaba él. El jueves lo esperaban en el Imperial Queens Park Hotel de Bangkok para subirse a un ring contra una leyenda tailandesa. No era un cuento de Osvaldo Soriano ni mucho menos un sueño.

Si Martínez tuvo en contra al Diablo y a la Muerte, que lo miraban de reojo y se reían por lo bajo, Zárate mañana ni siquiera tendrá el respaldo de la opinión pública. El formoseño confesó que llega despierto, pero quién lo está para encararse a la más linda durante la matiné de fin de año en el club de su barrio. Niyomtrong comenzó como peleador de muay thai, el deporte nacional de Tailandia. Luego disfrutó el cinturón mini mosca de la Asociación Mundial de Boxeo durante ocho años, con 12 defensas incluidas. Para colmo, las batallas se le hacían fáciles y se convirtió en soldado del ejército en los ratos libres. Ama que lo apoden el “Mini Pacquiao” y, cuando sube al cuadrilátero, usa un nombre ficticio como en 100% Lucha: Knockout CP Freshmart, todo por contrato publicitario con una marca que vendría a ser la Pedidos Ya sudasiática. Zárate, abrazado a la ilusión que lo condena, sueña con una piña como la de Óscar Collazo, quien bajó a la góndola de embutidos en el séptimo asalto en una pelea unificatoria en Riad en noviembre del 2024. ¿Será Zárate un Vicente Viloni pequeño para llevarse el Cinturón de Campeones ante la atónita sorpresa del Estudio Estadio tailandés?
Mientras la Federación Argentina de Box pasa por uno de sus momentos más duros y el Puma Martínez fue capturado en las arenas de Arabia Saudita, a Mirco Cuello, el campeón interino Pluma de la AMB, le negaron la pelea por el título regular ante Nick Ball. A su vez, Yamil Peralta rompió con el promotor y entró a los puestos de la Organización Mundial de Boxeo para recuperar otra chance mundialista en Crucero a los 34 años.
El peso que tiene Zárate en la espalda es tan impensable como efímero. Al fin y al cabo, es parte de un sueño. ¿Cuántos argentinos en la historia tuvieron la chance de ser el único reinante? Pocas calles estarán llenas de gente expectante del combate en la mañana de mañana y quizás algunas avenidas, por lo menos en Formosa y Florencio Varela, se corten por una eventual victoria. Es una pelea fantasma. Zárate lucha con el pasado y el presente del boxeo argentino para ser alguien en el futuro. Después de todo, “uno sobrevive en la especie, en la historia, que es una forma mistificada de vida en la especie; en esos actos, en aquellos recuerdos”.
¿Podrá el argentino ponerles Los Auténticos Decadentes en el carnaval thai del CMB?



