Domadores no creen en lágrimas

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Este viernes los Domadores de Cuba le endosaron una escandalosa barrida a Rusia, en el Coliseo de la Ciudad Deportiva capitalina, en la tercera semana de la IV Serie Mundial de Boxeo.

Por José Luis López 

Admítanme este titular (casi) parafraseando el de la excelente película soviética Moscú no cree en lágrimas. Sucedió que este viernes los Domadores de Cuba le endosaron una escandalosa barrida a Rusia, en el Coliseo de la Ciudad Deportiva capitalina, en la tercera semana de la IV Serie Mundial de Boxeo (WSB, siglas en inglés).

Los inexpertos púgiles rusos estuvieron muy lejos de aprobar el examen ante los locales que, como se esperaba, demostraron su mejor ABC boxístico y en ninguno de los cinco combates se vieron precisados a venir de abajo en el marcador. Entonces, misión cumplida para los alumnos del técnico Rolando Acebal, que ahora presentan balance de 15 victorias sin derrota, único equipo en conseguir tamaña cosecha.

El primer triunfo emanó de los puños del bronce mundial Yosbany Veitía (49 kg), superior a Bator Sagaluev en toda la línea durante los 15 minutos de combate. El espirituano fue mejor y más preciso en el intercambio, y sus golpes con mano zurda resultaron indescifrables para el desconocido europeo. Y esa evidente ventaja, quedó confirmada con el favorable veredicto de 3-0 (50-44, 50-45, 50-45).

«En los primeros asaltos estaba un poco tenso por el público y este tipo de espectáculo. Pero poco a poco, me metí más en la pelea y mejoré en mi golpeo», declaró Veitía a JR.

Luego llegó el éxito del pluma bicampeón nacional Marcos Forestal, por 2-1 (48-47, 48-47, 47-48), frente a Muhammad Shehov, en un combate muy enredado y violento, en el cual el ruso entró con la cabeza en varias ocasiones y no fue requerido por el árbitro.

Esas embestidas deslucieron la pelea, no solo porque Forestal jamás pudo mostrar su mejor arsenal técnico, sino que también cortaron la frente del guantanamero que siguió tirando y logró alzarse con el triunfo.

El festín lo continuó el ligero-welter Luis Oliva, que se deshizo sin contratiempos de Radjab Butaev por 3-0 (48-45, 47-46, 48-45), en un pleito pletórico de forcejeo y constantes agarres y caídas al suelo, no precisamente por buenos impactos. El ruso agarraba y el local no supo, quitárselo de encima. El árbitro le quitó un punto a cada rival.

Entretanto, Oliva «le pasó la escoba» al monarca panamericano Ramón Luis (75 kg) —el cuarto zurdo al hilo que subía al ring por los Domadores—, quien le dio un recital de buen boxeo a Andrey Efremenko. Fue tal su dominio, que la votación resultó amplia: 3-0 (49-46, 50-45, 49-44).

Y el cierre fue fácil para Erislandi Savón (91), dueño de las tres distancias frente a Vitaly Kudukhov, a quien ya había vencido en el Cardín 2013, y ahora lo superó 3-0 (50-45, 50-45, 50-45). El ruso apenas dio pelea, se agarró en reiteradas ocasiones y solo se decidió a tirar en el quinto round. Pero Savón cerró bien la guardia y le contragolpeó eficientemente. Fin de la historia…

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