Ana Esteche se siente despojada ante Enis Pacheco – Título ligero OMB

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Nicolás Samuilov

“Esteche: Le gané a Pacheco” Ana Esteche considera despojo el empate con Enis Pacheco

Dolida y desilusionada por lo que sintió como un despojo, regresó a Argentina la porteña Ana “La Monita” Esteche, luego de que el pasado sábado igualara frente a la colombiana Enis Pacheco, en un controversial fallo dividido, que la privó de destronarla del título mundial ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), en un esperado combate revancha desarrollado el Coliseo Elías Chewing de Barranquilla, Colombia.

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“Le gané a Pacheco. La verdadera campeona debería ser yo”, señaló “La Monita” (6-2-1, 2 KOs), a poco más de 24 horas de haber pisado suelo argentino, tras esa cuanto menos polémica decisión dividida que diera empate, y que le impidiera hacerse de la corona y tomarse su anhelado desquite sobre Pacheco (10-1-1, 7 KOs). Es que el pasado 15 de junio, Esteche ya había caído en una controversial decisión mayoritaria ante la dueña de casa, en el mismo escenario, en un fallo en el que la localía terminó siendo un factor determinante. Pero en esta ocasión, la porteña lo considera demasiado.

 

Mientras el dominicano Horacio Bakemon decretó 97-93 a favor de Esteche, el colombiano Manuel Rodríguez falló 95-95, y el dominicano Francisco Javier Benzán 96-94 para Pacheco.

 

“Yo entiendo un poco lo de la primera, a pesar de que no lo comparta. Por más que me sentí ganadora, como muchos también lo dicen, fue por un poco más cerrada y sé que de visitante, tenés que ganar con mucha holgura como para que te la den. Pero eso mismo fue lo que pasó el sábado. Todo el mundo lo dijo. Ya es demasiado. Me dio mucha bronca”, señaló la nacida en la ciudad de Buenos Aires hace 22 años, pero radicada en la bonaerense San Martín.

 

Y continuó: “Porque más allá de lo que yo diga o me parezca, los mismos colombianos me lo decían. Desde que bajé del ring y hasta que me fui del país, todos, incluidos los periodistas, me decían que la pelea la había ganado con claridad. No podían creer el resultado”.

 

“Me alentaban y escuchaba ‘Monita, Monita’, que gritaban. Cuando fui al camarín, había gente afuera que se quería tomar una foto conmigo y me decía que había ganado, que no les entraba en la cabeza que hubiesen dado empate y que yo era la verdadera campeona”, agregó.

 

“Se podrá decir que la pelea no fue el mejor espectáculo, que me agarró bastante y que el trámite se fue ensuciando. Es su estilo, era sabido después de lo que fue la primera”, consideró, e indicó: “Pero quedó claro a todos quién pegaba más y mejor. Hasta en un momento, le metí una mano tan dura que me agarró de forma descomunal para no caer. Fue una derecha que entró justa. Se dobló y justo me amarró”.

 

Una vez culminado el combate, y tras conocerse el fallo, en el mismo ring ambas terminaron cara a cara. “Le dije: ‘Dale, decime la verdad. La gané yo’. Se me quedaba mirando y no decía nada, nada de nada -relató-. ‘Ponete en mi lugar; esto es re injusto’. Pero no decía nada, como si estuviese muda. Y después le dije: ‘Vos fuiste quien sintió las manos, casi te caés’. Recién ahí reaccionó una persona de su rincón y ahí habló ella. Se quejó por un choque de cabezas del cuarto round, cuando la que dio el cabezazo fue ella, y terminamos las dos con cortes”.

 

“Si bien tengo mucho por progresar, hice mucho más que ella”, manifestó la pupila de Omar Zarza, quien describió: “Hice lo que me dijo Zarza: no meterme en el juego de ella, que era siempre agarrar. Trabajé con mi jab zurdo para manejar la distancia, y fui siempre la que buscó la pelea y metió las mejores manos. La derecha entró en cross y sobre el final también varias veces plena como uppercut. Además, terminé mucho más entera que ella, tanto físicamente como por la cara de ambas, que antes de la decisión se veía muy claro quién había ganado”.

 

Y fue más allá: “Cuando sonó la campana final, estaba segura. Me sentía totalmente ganadora. Lo sentía. Y a ella se la podía ver cómo estaba. Parecía perdida. Y cuando vino ese fallo, no lo podía entender. Todavía no lo entiendo, y me puso muy mal. Por algo, ellos ni siquiera se quejaron que hubiesen dado empate, siendo locales”.

 

“Ojalá mi promotor, Mario Margossian, pueda hacer algo, o que en la OMB se revise la pelea. La verdad, me sentí despojada”, manifestó una compungida “Monita”, que emprendió el viaje hacia Córdoba, donde buscará distenderse unos días. “Igual, el lunes mismo ya estoy de vuelta en el gimnasio”, advirtió.

 

De todas formas, lejos de bajar los brazos, tiene contundente mensaje: “Quiero dejar en claro que esto no va a hacer que me caiga. Todo lo contrario. Por más que me duela y me dé bronca, también me da más fuerzas para seguir. Soy joven y tengo mucho por aprender y progresar. Voy a entrenar el doble, para ella o para cualquiera. Voy a seguir trabajando y no tengo dudas que en el futuro, cuando haya otra oportunidad mundialista, no habrá Pacheco ni fallo localista suficiente para privarme de lo que sueño desde chiquita”.

 

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