Por ahora, a Maravilla no se le puede ganar

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Por Andrés Pascual escrito el 13 de mazo del 2011

Esta brindando un espectáculo de primer orden en el boxeo, me arriesgo a decir que, en la división mediana, solo Harry Greb, Sugar Ray Robinson, Carlos Monzón y Roy Jones jr. en etapas diferentes de reinado en las 160 libras, lucieron así de fuera de grupo.

Lo de Sergio “Maravilla” Martínez, para el boxeo de hoy, es una bendición en medio de tanta mediocridad y decadencia. Trae, nadie lo dude, la estela esperanzadora de que, a pesar de todo, hay atletas que no están dispuestos a robarle el dinero al fanático.

Lo que hizo contra el ucraniano Sergei Dzinziruk no tuvo nombre, porque el tipo venía con el aval del invicto y la certificación de “manéjese con cuidado” por su buen jab y por la manera como incapacitaba al contrario para que no pudiera hacer su pelea, sin embargo…

El argentino, en cada presentación, ratifica que el boxeo, para él, es todo lo serio que debe ser, por lo que se lo toma con toda la seriedad posible.

Si este pugilista no es lo mejor del mundo desde hace rato, se debe al promotaje errático, que lo evitó con justificaciones inaceptables; hace buen tiempo que estos señores están en deuda con el fanático por la forma despiadada como imponen la clase corista sin tener en cuenta el daño que le hacen al boxeo.

Con 36 años, la forma deportiva de Maravilla es envidiable, su velocidad, su coordinación en el golpeo y, sobre todo, la manera como camina el ring. Hoy por hoy, es lo más cercano a la manoseada calificación de “máquina de boxear” posible.

¿Quién puede derrotar al paisano de Carlos Gardel en la actualidad? El tiempo, solo el implacable puede hacerlo deportivamente; o los “padrecitos de la oficina”, como José Sulaimán que, para arreglarle la faja, por lo ancha que le queda, decidió despojar al argentino de la versión del CMB para beneficiar a un peleador mediocre, que da pena que, por ser hijo de su padre, se contraiga una deuda impagable con Fistiana para elevar a campeón del mundo a Julio C. Chávez jr. si es que puede ganar una pelea preparada.

De lo poco que va quedando de atractivo en el boxeo profesional, Sergio “Maravilla” Martínez es el máximo exponente, por lo bueno que es, por su determinación y porque, cada día, renueva el carácter heroico de la época cuando boxear era cosa de hombres de clase profesional evidente, con todo el respeto que este deporte se merece.

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