Llegó el día. Katie Taylor pondrá este sábado punto final a una de las carreras más importantes de la historia del boxeo femenino enfrentándose a Flora Pili ante unos 80.000 espectadores en el mítico Croke Park de Dublín.
Taylor había soñado durante años con protagonizar una gran velada en Croke Park y finalmente podrá despedirse del boxeo en casa, ante su público y disputando nuevamente todos los cinturones de una categoría. Es grande hasta en su retirada y para ello no eligió a una rival a modo, eligió a una peligrosa invita Flora Pili que marca 12-0 y es 11 años menor.
La irlandesa y Flora Pili cumplieron este viernes con su último compromiso antes de subir al cuadrilátero. Taylor marcó 139,6 libras (63,32 kg), mientras que la francesa registró 139,9 libras (63,46 kg), dejando todo preparado para el enfrentamiento.
El pesaje ceremonial celebrado en el histórico Trinity College volvió a demostrar la enorme expectación que rodea la despedida de Taylor. La campeona recibió el cariño de sus compatriotas antes de afrontar por última vez el camino hacia un cuadrilátero.
A sus 40 años, Taylor llega con un récord profesional de 25 victorias y una sola derrota, ante Chantelle Cameron, derrota que posteriormente consiguió vengar. A lo largo de su carrera profesional se convirtió en campeona indiscutida del peso ligero y del superligero y protagonizó algunos de los combates femeninos más importantes de la historia del boxeo.
Especialmente recordada quedará su rivalidad con Amanda Serrano. Sus enfrentamientos ayudaron a elevar definitivamente el boxeo femenino a escenarios y niveles de audiencia que años atrás parecían impensables. Su primera pelea, celebrada en 2022, convirtió a ambas en las primeras mujeres en encabezar una velada de boxeo en el Madison Square Garden protagonizando para muchos el mejor combate de boxeo femenino de la historia. Esta misma semana, Amanda Serrano mandó una emotiva carta pública despidiéndose de Taylor.
Independientemente de lo que ocurra sobre el cuadrilátero, Taylor se marchará del boxeo dejando un legado difícil de igualar, gane o pierda en su última pelea.



