El británico Daniel Dubois se proclamó nuevo campeón de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), tras imponerse por nocaut técnico en el undécimo asalto a su compatriota Fabio Wardley en Manchester, Inglaterra.
Fabio Wardley salió al combate de manera explosiva. Nada más empezar, conectó una derecha durísima que mandó a la lona a Daniel Dubois y dejó claro desde el primer minuto que su velocidad podía ser un problema enorme para Dubois. Wardley entraba y salía con rapidez, golpeando antes de que Dubois pudiera responder con claridad, imponiendo su derecha.
Durante los primeros asaltos, Wardley fue claramente superior. Se movía mejor, encontraba huecos y aprovechaba cada intercambio para castigar a Dubois con manos rápidas y precisas. En el tercer asalto volvió a derribarlo, esta vez después de otra combinación potente que volvió a exponer las dificultades de Dubois para reaccionar ante la velocidad de su rival. En ese momento parecía que Wardley tenía la pelea completamente controlada y que incluso podía terminarla antes del límite.
Sin embargo, el combate empezó a cambiar en el cuarto asalto. Dubois comenzó a asentarse sobre el ring, a medir mejor la distancia y a conectar golpes cada vez más pesados. Poco a poco fue imponiendo su potencia física y obligando a Wardley a retroceder más de lo que había hecho al inicio.
El momento más dramático llegó en el sexto asalto. Dubois conectó varias manos muy duras que dejaron a Wardley completamente tocado, al borde del nocaut. Wardley terminó cortado y sangrando abundantemente por la nariz y apenas consiguió mantenerse en pie mientras Dubois buscaba desesperadamente el golpe definitivo. Durante esos segundos parecía que la pelea iba a terminar, pero la campana salvó a Wardley justo antes de que el árbitro pudiera detener el combate.
En el séptimo asalto, Dubois volvió a salir fuerte y continuó castigando a un Wardley muy desgastado físicamente. Seguía sangrando mucho y daba la impresión de que no iba a poder resistir mucho más. Aun así, Wardley mostró una enorme resistencia y logró sobrevivir.
El sangrado era constante y el corte en la nariz preocupaba tanto a su esquina como al árbitro, por lo que en varios momentos el médico del ring tuvo que revisarlo para comprobar si podía seguir peleando sin riesgo grave. A pesar de la sangre y del evidente desgaste físico, Wardley insistió en continuar.
Mientras tanto, Daniel Dubois dominaba cada vez con más claridad. Sus golpes eran contundentes y pesados, infringiendo un gran castigo al campeón.
En el undécimo asalto, Dubois seguía golpeándolo con claridad y Wardley apenas podía responder. Viendo la enorme superioridad de Dubois y el castigo continuo que estaba recibiendo Wardley, el árbitro decidió intervenir y detener el combate para proteger al campeón antes de que el daño fuera todavía mayor.
Dubois vuelve a ser campeón mundial y pasa a 23-2 con 22 nocauts, mientras Wardley perdió su invicto y pasó a 20-1-1 con 19 nocauts.




2 comentarios
solo asi podía ganar dubois, fue toda de él la pelea, excepto leves descuidos, pero si llegaba a los puntos, se le regalaban al bultazo
Que ironía que solo necesito tirar un poco mas la izquierda para romperlo todo al bulto, entebdió dubois quenel daño era por demolición
Quedó claro, una vez más, que solo hay un campeón de verdad en los pesos pesados, Usyk, cuya próxima pelea es uno de esos inventos modernos comerciales de pura imagen.