En siete días, Ryan García enfrentará un desafío crucial en su carrera comercial. Atentos. Dije carrera comercial, «no boxística». No olvidemos que García es un producto absoluto de las redes sociales, una celebridad digital que se abrió paso en el boxeo, volviéndose un descontrolado millonario por esa razón y no por otra.
En siete días, luego de una sanción por ostarine, una pelea que ganó usando el sobrepeso como ventaja, una expulsión humillante del CMB y una pelea que perdió de manera lastimosa, ahora, bajo una autorización inexplicable y repleta de asteriscos del CMB, fue designado como rival del campeón welter de ese organismo: Mario Barrios.

Esa pelea es un invento del negocio y CMB es socio. No cabe otro razonamiento. Bajo esa premisa, Ryan va a la pelea obligado a ganar y la pregunta en la tapa del libro es una sola: ¿Qué pasa si no lo consigue? ¿A quién arrastra con su fracaso y en qué lugar quedarán los que inventaron esta locura?
En este video Sin Filtro y como siempre a la mera Yugular, tienen la respuesta.



