En el duelo británico, Leigh Wood se impuso por decisión unánime a Josh Warrington en velada disputada en el Motorpoint Arena de Nottingham, Inglaterra.
Leigh Wood, apoyado por su público, impuso el ritmo alto de combate. Salió con la seguridad de quien ya sabe que puede lastimar a su rival, y eso condicionó a Josh Warrington desde el primer asalto. Warrington, marcado por el recuerdo del nocaut anterior, pareció más enfocado en evitar el error que en construir su propio ataque. Esa diferencia mental puede haber pesado tanto como la técnica.
También puede verse como una pelea donde Warrington perdió agresividad a pesar de ser un boxeador de presión, volumen y choque físico, pero en esta revancha fue más cauteloso, menos insistente en el intercambio. Eso favoreció a Wood, que con su guardia baja y postura zurda encontró comodidad para contragolpear y manejar la distancia sin sentirse desbordado.
Las tarjetas amplias (119-109, 119-110 y 117-111) reflejan control claro, pero no necesariamente una demolición constante. Fue más una demostración de disciplina, lectura y manejo de tiempos por parte de Wood que una guerra desigual. En cierto sentido, Wood ganó la pelea desde lo psicológico antes que desde lo físico.
Con esta victoria, Wood pasó a (29-4, 17 KO), mientras Warrington pasó a (32-5-1, 8 KO).
En caso de victoria de Warrrington se hablaba de una tercera pelea, pero ahora, después de que en la primera Leigh Wood ganase por nocaut y en esta con tanta claridad, la tercera quedó descartada definitivamente.



