Sus nombres -Héctor y Roberto Carbajal-, como sabemos, nos recuerdan a algunos protagonistas importantes en la historia del boxeo. Su aparición en el profesionalismo de los hermanos Carbajal fue el pie de la cartelera que encabezaron Cristian “Chispa” Medina y Adrian “Gatito” Curiel en Guadalajara, Jalisco, en el Domo Alcalde en donde se peleaba en la estelar para mantener o calzar a la cintura el título mundial de la OMB de los gallos.
Para los gemelos -no se viene nada a la cabeza de un caso parecido por lo inusual- se espera que el buen fin de semana boxístico, en el que Alberto Mora y José Amaro en la coestelar por el campeonato norteamericano NABO pluma se dieron de tal forma en una de esas peleas que hace a la gente rugir, además, en Liverpool, Inglaterra, la pelea entre Andrew Cain vs Alejandro “Conejo” González dejó satisfacción por un lado y resignación por el otro: turbación emocional momentánea, por lo emocionante de la pelea que en un solo round e inicios de otro llegaron caídas y el ko del local sobre el mexicano. Y, claro, la mano de Figueroa sobre la mandíbula de (Nick) Ball para quitarle el cinto pluma AMB, que hizo inútil la puntuación de los jueces, sean un buen augurio para sus carreras.
En fin, sin que le tengan cuidado a todo lo que se pueda decir, “los Gemelos Prandini jr” sinónimo de éxito en sus palabras, han emprendido uno por Ko, Héctor, sobre (Milton) Domínguez en peso pluma y Roberto, el otro, que por más metáfora desgastada, es verdad, fugitivo del espejo, le gana por decisión unánime a Edgar Carrillo en los supergallos, su camino en la ardua lucha del pugilismo.
