La extraña y enigmática personalidad de Gene Tunney

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Por Andrés Pascual

En Estados Unidos, durante los 20’s, a la condición de “heroes de sociedad” de políticos y hombres de negocios conocidos como “tycoons”, se sumaron, a medida que se desarrollaba la tecnología en las relaciones públicas, dos nuevos tipos en, tal vez, mayor demanda: deportistas y artistas comenzaron, a partir de esa época, a robar titulares de noticias cada dia más; entonces Babe Ruth, beisbol; Jack Dempsey, boxeo; Red Grange, futbol; Bobby Jones, golf y Bill Tilden y Helen Wills, tennis, eran solicitados, cada vez más, en las noticias matutinas de prensa escrita y radio. A la elite conceptualizante de héroe popular, también pertenecía Gene Tunney, campeón mundial de peso completo en el periodo 1926-1928; pero “como un caso con particularidades” para la época… Gene Tunney tuvo uno de los mejores récords del boxeo incluso hoy; pero no tenia “ángel para la multitud”; sobre todo, porque era identificado como “el tipo que le ganó a Jack Dempsey porque a un réferi se le olvido el conteo”.

 

 

Tunney se inició en el boxeo cuando su padre le regaló un par de guantes para que aprendiera a defenderse en la calle de los violentos, como el y Dempsey, pichones de irlandeses que imponían su estilo de comportamiento con rudeza entre los adolescentes. Era Manhattan, con su selva de asfalto: el Bronx… Cuando cumplió 15 anos, Gene se vio obligado a dejar la escuela parroquial para ayudar a la familia; entonces comenzó a pelear en clubes privados en los que el “slogan” era “el ganador se lleva todo”…comúnmente ganaba, basado en su velocidad y brillante trabajo de piernas. Fue veterano de la Primera Guerra Mundial, allí boxeo y funcionó como entrenador de este deporte y, luego de su licencia por conclusión de la guerra, continuó como profesional de ring, entre los contrarios que enfrentó antes de ser campeón mundial, se cuentan Battling Levinski, de origen polaco y famoso porque cualquier día podía boxear 10 “rounds” en Brooklin por la mañana; 10 más por la tarde en Manhattan y 15 por la noche en Conneticut; o, Harry Greb, acostumbrado a golpear salvajemente a peleadores que le superaban notablemente en peso con todo tipo de golpes, desde los bajos, con la cabeza o utilizando el dedo como sacacorchos en los ojos del contrario.

 

 

En su extraordinario libro “Esos fueron pugilistas de verdad”, el veterano cronista de boxeo de la época, Paul Cavanaugh, dijo de Greb, “podia tener sexo con una o dos mujeres 1 hora antes del pleito y subir como si nada…con su peine, su espejito de bolsillo y su polvo femenino para arreglarse entre rounds”. Con Harry Greb perdió por única vez Gene Tunney. Desde el “ringside” del “bout”, Grantland Rice escribió: “…Greb manejó a Tunney como el carnicero al “steak” suizo; al inicio del primer “round” le sorprendió con un cabezazo salvaje que, hasta hoy, nadie sabe como pudo mantenerse en pie Tunney y concluir el “round”…Gene nadaba en un mar de su propia sangre recibiendo golpes sucios por todos lados; apenas veía a Greb…” pero, para la revancha, el río recuperó su cauce y Greb casi nada pudo hacer contra Gene Tunney…Estaba preparado ya el reto a Jack Dempsey, sueño de todos los promotores de la época; además de la participación de cualquiera de ellos dos con el peleador sepia Harry Wills.

 

 

Promovido por Tex Rickart, Dempsey ganó el campeonato mundial de peso completo por “nocao” en tres “rounds” contra Jess Willard, el 4 de julio de 1919 en Toledo, Ohio, con lo que cumplió la promesa de que aportaría los fuegos artificiales de celebración para todo el pueblo si ganaba. Genuino ídolo de multitudes americano, por regla general a Dempsey le presentaron como “El Honor de América”, por sus victorias contra contendientes extranjeros como el francés y Heroe de La Primera Guerra Mundial George Carpentier quien, realmente, era un “light heavyweight”; o, la controversial sobre el argentino Luis A. Firpo en la que el “Toro de las Pampas” saco del ring con una potente derecha al “Ciclón del Lago Salado”. Tunney y Dempsey median 6’1 y pesaron 191 libras para la primera pelea, similitudes físicas que, en lo psicológico se alejaban, porque, como Tyson, el reflejo, la muestra máxima de la ferocidad sobre el ring se llamaba Jack Dempsey; mientras que Gene Tunney era un estilista, maestro de la velocidad, de la técnica y de la calma dentro y fuera del ring; Dempsey era bohemio por naturaleza, amante del club a altas horas de la noche durante la Edad de Oro del jazz; Dempsey, abstemio, era sosegado, familiar y asiduo a la tertulia literaria; Dempsey leía “comics” dominicales; Tunney a los clásicos y recitaba a Shakespeare…total y absolutamente diferentes dos hombres que, en 1926, harían historia en el boxeo: Demspsey intentaría retener a toda costa su faja de campeón y Tunney haría todo lo posible para arrancársela; estaba replanteado, porque ya había ocurrido cuando el Caballero Jim Corbett humilló a John L. Sullivan, el enfrentamiento entre la fuerza bruta y la inteligencia en el boxeo profesional.

 

 

El 23 de sptiembre de 1926, en Filadelfia, Dempsey salió a cumplir su cometido rápido contra Tunney, es decir, acorralarlo y golpearlo a mansalva sin cesar hasta que cayera, porque no era común la intervención de pie como hoy del réferi; sin embargo, el “Asesino de Manassas” descubrió algo nuevo y raro: no podía encontrar a Tunney quien con contragolpes certeros, con el jab manejado como un látigo castigador, puso los puntos y lastimó lo suficiente a Dempsey para llevarse una decision unánime ante el asombro de 135,000 asistentes al estadio y varios millones de radioescuchas. Un nuevo monarca de la división completa y un augurio de superéxito en la revancha. Comenzaba el inicio del fin de la leyenda del hombre que monopolizó la violencia y que todavía trasciende como tal; la historia del supercastigador sin “nocao punch”, pero que destruía a base de la repetición cruel de golpes contra contrarios aun en el piso, con la anuencia de los árbitros.

 

 

Cuando Tex Rickart montó la revancha, el 22 de septiembre de 1927, en Chicago, un hálito sentimental invadió a la fanaticada, que veía la pelea como la posibilidad de que su campeón recuperara la corona; entre hechos notables ajenos al ring relacionados con la pelea, esta el rumor de que pudo haber sido “arreglada”, porque el notorio gangster Al Capone había apostado 50,000 a Dempsey; por supuesto, la apuesta fue verdadera; pero no hubo arreglo alguno que mancillara la tremendísima actuación de ambos y, sobre todo, de Gene Tunney. El día de la revancha, Gene Tunney se lo pasó leyendo la obra “La Bondad Humana”, de su autor preferido en prosa, W. Somerset Maughan. El pleito comenzó con la táctica adecuada de Tunney moviéndose rápido en “side-steps”, utilizando mucho el jab y evitando la soga y los intercambios en corta; Dempsey, por su parte, cual fiera acorralada buscaba en el fondo de un abismo, sin encontrarlo, lo que tenía ante sus propias narices; asi pasaron 6 “rounds” de toreo favorables todos al artista del estilo; pero en el séptimo, Tunney se descuido y Dempsey lo adivinó con un “swing” de derecha que, rápidamente, convirtió en una lluvia de golpes que enviaron al campeón a la lona; mas de 150,000 almas convirtieron en locura el estadio de Chicago apoyando, con gritos enardecidos y desenfrenados a Jack Dempsey; entonces ocurrió lo que ha hecho a esta pelea, junto a la de Joe Louis-Schmelling y el propio Dempsey con Firpo, las tres más grandes en los anales de “Fistiana”: porque Dempsey no oyó o ignoro la orden del réferi enviándolo a una esquina neutral, el “timekeeper” interrumpió el conteo con el reloj dos veces, lo que le dio la oportunidad de conservar a su favor por lo menos 4 segundos a Tunney; además, luego de incorporarse al conteo de nueve que representaban realmente trece, continuó con su táctica de golpear en contragolpes y a tal velocidad que hizo incapaz a Dempsey ante semejante estilo.

 

 

La decision fue unánime otra vez para el caballero Tunney; sin embargo, Jack Dempsey, a pesar de esas dos derrotas, nunca perdió su fama ni dejó de ser un ídolo. Tunney, por su parte, evitaba al público y no le gustaba que girara su atención sobre el con: “Hola, campeon”. Tunney casó con una dama de sociedad y, aunque logró una amistad cercana con Dempsey, comenzó a relacionarse con la intelectualidad neoyorquina; a diferencia del “Asesino de Manassas”, que abrió su famoso “restaurant” en Manhattan y continuó ligado al boxeo como promotor, réferi y comentarista de ocasión. “La pelea del conteo largo”, la más controversial, hasta hoy, en la historia del pugilismo…En una oportunidad Gene Tunney se refirió a que, realmente, cayó inconsciente; sin embargo, dijo que, cuando escuchó el conteo de dos, ya se hubiera podido incorporar; confrontado Dempsey sobre lo anterior, en vez de contradecirlo, expreso:”… ¿Por que no he de creerle? Los tipos como Gene, todo un caballero, no acostumbran mentir…” Jack Dempsey se retiró después de la pelea del conteo largo; Gene Tunney todavía combatió una vez mas en 1928…

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17 comentarios

  1. KID CAGUAMAS el

    QUE REGALO PIDEN LOS NIÑOS CUBANOS???
    UNA ALETAS Y DOS TROZOS DE MADERA JAJAJAJJAJAJAJA

  2. "el radar" benítez el

    Kid Caguamas:
    Creo que te confundes,ahora Pascual y por cierto cosa rarísima en él que a lo que se refiere esta vez es al peleador de antaño: Gene Tunney y no a sus lastimosos y aburridísimos corri-corris cubiches según él todos LxL y que tanto promociona y cacarea a cada rato como lo mejor del orbe y que todos les corren…saludos!!!!

  3. Charli Menso el

    JAJA ‘‘COPY PASTE‘‘ DEL PASCUAL ESTA NOTA NO ES DE EL YA LA HABIA LEIDO ANTES EN OTRO PAGINA EN INGLES JAJAJAJA BIEN CACHADO EL PASCUAL,QUE PIENSA QUE NOMAS ENTRAMOS AQUI Y NO A OTRAS PAGINAS JAJAJA SE LA FAROLEO.

  4. Bueno, sea de Pascual o no, es un artic,ulo de (10) y es de agradecer que lo pongan.

    Enrique (venz) n
    Un saludo amigo hace tiempo que no te veo por acá o tal vez sea yo que ando un poco despistado, igualmente me alegra verte por acá viejo.

  5. Menso, tal vez no sabes leer bien, cosa no rara en los mexicanos, pero ahí se habla de 3 boxeadores, no de uno, entonces son 3 a pegar, hazlo

  6. Radar, dame el culito boricua ese que te tienen defondao allá y quítate lo de Radar, que lo inventó un cubano, ustedes ni paponer apodos sirven

  7. Charli Menso el

    Pingolion,que tu solo entres aqui o a paginas en español y no te alcanse tu informacion mas aya de esta pagina pues me das mucha lastima,informate mas .

  8. Pingback: Amedar

  9. Busca el original y pégalo maricón, que este tipo no copia, por eso le tienen odio, porque pone lo de él, pero de historia hay que decir lo que se dijo antes si no se estaba nacido, resingao mexicana

  10. Excelente nota. Lo felicito.
    Donde dice “Dempsey, abstemio, era sosegado, familiar y asiduo a la tertulia literaria;” corregir por Tunney.
    Saludos.

  11. jajaja que se me ase que el pingolion es pascual jajaja o su novio lo defiendes mucho wey jaja ahi ay amoor como no jajaja

  12. solo para comentarte que me prometi no leer tus comentarios. no debo leer porquerias, no debo leer porquerias, no debo leer porquerias, jajajaja

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